Cuando estoy sobrio, consciente, lúcido... me fascina, me ablanda, me hace querer llorar de alegría la manera en la que cierta gente sigue estando ahí para dar un apoyo en todo momento.
Desde lejos, pero tan cerca que me duele. Con pocas palabras, pero analgésicas.
Supongo que es una suerte que no todo el mundo tiene. Y como buen afortunado la ignoro, no la valoro, y en mis cábalas le doy la vuelta mil veces. Juro que no quiero, y esto lo escribo triste, pero sobrio.
Cada día veo más ebria la sobriedad, y más desdibujada la ansiedad por los extremos. Antes ni alcanzaba a ver el borde. Ahora las placas crecen, y he llegado a estar sobre él. Pero no veo.
Porque puedo estar y estaré en la mismísima ciudad de las luces siendo un ciego, porque no hay luz que ilumine, sólo que brille. Sus reflejos da tanta luz como sea necesaria, pero no puedo vivir apantallado, con un paraguas entre mi mente y mis ideas.
¿Tan complicado es segmentar en tres cajones teninendo veinte separadores?
Por suerte o por desgracia no acostumbro estar sobrio (y cada vez menos), de manera que estas sensaciones se me escapan como el aire entre los dedos, porque en esos momentos la culpa es dueña y señora de mi mente, por llamarla de alguna manera. Porque un tablón roto en el camarote no se puede llamar timón.
Como siempre, Take me somewhere nice, de Mogwai. Eso y Chet Baker, pero Almost Blue se me queda muy corto. Completely Blue más bien.
Siento si este texto tiene fallos gramaticales, de coherencia o sencillamente es una basura. Me estoy cayendo de sueño, y lo que no es sueño, es tristeza.
Edit: He revisado el texto. No he cambiado ni una palabra de contexto, más que un par de letras colocadas al revés y alguna conjunción repetida. Sigue siendo una porquería, pero al menos es "coherente".
Aunque esté todo bien.
Nota: Cuando digo ebriedad no me refiero a alcohol.